divendres, de novembre 20, 2009

LÉVI-STRAUSS (1908-2009)

“...El etnógrafo, a la vez que admitiéndose humano, trata de conocer y juzgar al hombre desde un punto de vista suficientemente elevado y distante para abstraerlo de las contingencias particulares de tal o cual sociedad o civilización. Sus condiciones de vida y de trabajo lo excluyen físicamente de su grupo durante largos periodos; por la violencia de los cambios a los que se expone adquiere una especie de desarraigo crónico: nunca más, en ninguna parte, volverá a sentirse en su casa; quedará psicológicamente mutilado. Como las matemáticas o la música, la etnografía constituye una de esas raras vocaciones auténticas. Uno puede descubrirlo en sí mismo aunque no se la hayan enseñado...” (Lévi-Strauss, 1955)