dimecres, de novembre 09, 2011

PARAULES DE MAIRENA

Aunque os he hablado y os hablaré mucho contra la guerra -sigue conversando Mairena con sus alumnos- no quiero dejar de advertiros que la paz a ultranza, que es, al fin, el mantenimiento de una paz asentada en parte sobre las iniquidades de la guerra, es una fórmula hueca, que acaso coincida con las guerras más catastróficas de la historia. Porque una paz a todo trance tendría su más inequívoca reducción al absurdo ante este inevitable dilema: o cruzarnos de brazos ante la iniquidad, o guerrear por la justicía, si eligiésemos el primero de los dos términos. ¿Quién duda que, en este caso, todos los hombres bien nacidos serían guerreros, y pacifistas todos los sinvergüenzas que pueblan el planeta? La paz como finalidad suprema no es menos absurda que la guerra por la fuerza misma. Ambas posiciones tienden a despojarse de todo contenido espiritual, y ambas conducen a la muerte, sin eliminar la lucha entre fieras.


(Antonio Machado, “Notas y recuerdos de Juan de Mairena”, Hora de España (Valencia-Barcelona), 16 (abril 1938); y en Monique Alonso, Antonio Machado. Poeta en el exilio, Barcelona, Anthropos, 1985, pp.309-310)